viernes, 28 de agosto de 2026

Visión profética: El peligro del falso celo en la iglesia


 

🌕 26 de agosto de 2026

Luego de desayunar y de terminar algunas tareas del hogar, tomé mi libreta para hacer unas anotaciones. De repente, el Espíritu Santo me inquietó a buscar la página 54, donde leí todo con detenimiento. Sentí la inquietud de compartirlo. Todo sea para la gloria y honra de mi SEÑOR JESÚS de Nazaret.
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11/junio/2026

Visión profética: El peligro del falso celo en la iglesia
2 Corintios 12:2-3 (NTV) solo Dios lo sabe.
Mientras trataba de dormir, a la misma vez orando, y por la misericordia de Dios, Él me mostró una visión:

Me encontraba en una iglesia evangélica Pentecostal , reconocida por su púlpito. A ambos lados se extendían las filas de asientos para los feligreses, y por el centro corría un pasillo con una alfombra color vino.

Vi unas escaleras que daban acceso al púlpito. Detrás de este, había tres sillas de madera elegantes. Había dos pastores sentados y uno estaba de pie en el púlpito. El Espíritu Santo me inquietó revelándome que el pastor estaba amonestando a los feligreses.

En ese momento, salieron del lado izquierdo dos damas jóvenes. Vestían con un suéter color rosa, faldas largas blancas y estaban descalzas. Llevaban en la cabeza un turbante amarrado con un nudo, al estilo africano, y ambas tenían una pandereta en las manos.

Ellas comenzaron a danzar, dando vueltas y vueltas mientras hablaban en un idioma desconocido, como un dialecto o lenguas africanas, pero el Espíritu Santo me inquietó revelándome que eso no venía de parte de Dios.

Luego, comenzaron a subir las escaleras hacia el púlpito; una de ellas le quitó el micrófono al pastor que estaba amonestando, empujándolo hacia un lado, mientras la otra movió el púlpito bruscamente. Al mismo tiempo, y con una actitud firme y ruda, una de ellas gritó: «¡El altar se respeta!», repitiéndolo dos veces.

Luego, ambas se arrodillaron ante los dos pastores que estaban sentados, sin dejar de hablar en esas lenguas extrañas, y en los rostros de esos pastores se veía alegría y orgullo.
Vi al pastor que estaba amonestando bajar las escaleras, mientras las personas decían todas al mismo tiempo: «¡El altar se respeta!». El pastor continuó caminando en dirección a la puerta de salida.
Luego, mis ojos fueron tapados y solo escuché un rugido y un temblor.
Al reflexionar en todo esto, entendí claramente la advertencia de Dios. Muchas veces nos llenamos de un celo humano o denominacional.
Algunos defienden a capa y espada los templos, las tradiciones o la reputación de un grupo diciendo "¡el altar se respeta!", pero nos olvidamos de respetar al Dios que abolió en Cristo toda forma de altar hechos por los hombres. Nos volvemos ciegos ante lo que realmente agrada o indigna al Señor.
Esto me hizo recordar lo que el profeta Ezequiel vivió en:

Ezequiel 8:3-5 (RVR1960)

Y aquella figura extendió la mano, y me tomó por las guedejas de mi cabeza; y el Espíritu me alzó entre el cielo y la tierra, y me llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta de adentro que mira hacia el norte, donde estaba la habitación de la imagen del celo, la que provoca a celos. Y he aquí, allí estaba la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había visto en el campo.Y me dijo: Hijo de hombre, alza ahora tus ojos hacia el lado del norte. Y alcé mis ojos hacia el norte, y he aquí al norte, junto a la puerta del altar, aquella imagen del celo en la entrada.

Cuando Dios lo llevó en visión al templo y le mostró la "imagen del celo". Justo allí, a la entrada del altar, se había colocado un ídolo que no venía de Dios, provocando la indignación del Señor. A veces, en nuestras iglesias, permitimos cosas o actitudes que parecen muy espirituales o "piadosas", pero que en el fondo son ajenas a Dios. Y lo más triste es que preferimos aplaudir lo que nos divierte o nos emociona, antes que escuchar la amonestación y la corrección de la Palabra.

Cuando el orgullo denominacional saca la verdad del púlpito y empuja la corrección por la puerta de salida, lo que queda es ceguera espiritual y la manifestación de la ira de Dios (como el rugido y el temblor que escuché al final). Examinemos nuestros corazones. No defendamos estructuras ni apariencias; busquemos la presencia pura del Espíritu Santo, la obediencia y la verdad que nos santifica.
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Publicado en mi canal de YouTube: La Caverna del Profeta


Autoría:
𝑀𝑎𝑟𝑖𝑎 𝐼𝑧𝑎𝑏𝑒𝑙 𝑀𝑒𝑠𝑡𝑟𝑒
Profeta de Yom Teruah Ministries ®
Pentecostales Reformados
La Caverna del Profeta®
Carolina, Puerto Rico
profetamariaimestre@gmail.com

sábado, 8 de agosto de 2026

28 de junio de 2026 Mensaje profético bajo el tema: Muchos se levantarán con maldad, peor que en los tiempos de Moisés y Noé

 


28 de junio de 2026, 8:00 a.m.
Mensaje profético bajo el tema:

Muchos se levantarán con maldad, peor que en los tiempos de Moisés y Noé

🔵 Publicado en mi grupo de pagina en Facebook: La Caverna del Profeta

Palabra de mi SEÑOR JESUCRISTO vino a mí audiblemente diciendo: “Muchos se levantarán con maldad, peor que en los tiempos de Moisés y Noé, he aquí”, declara mi SEÑOR, “que violarán la Ley”.
Luego de orar, el Espíritu Santo me guió a buscar y me inquietó con la palabra difamación.
Según la RAE, la difamación significa acción y efecto de difamar. Desacreditar a alguien, de palabra o por escrito, publicando algo contra su buena opinión y fama . Lo cual se define como desacreditar a alguien, de palabra o por escrito, mediante la publicación de algo que va en contra de su buena opinión y fama. (dle.rae.es)
La difamación de Satanás contra el Plan de Dios que llevó a cabo con los siervos Moisés y Noé.
La difamación no es solo desacreditar la reputación de una persona, sino que cuando analizamos el contexto bíblico, nos podemos dar cuenta de que difamar implica poner en dudas la verdad de Dios, cuestionar Su Ley y desacreditar el plan de salvación.
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En los tiempos de Moisés
El "mal informe" (dibbah): En hebreo la palabra es דִּבָּה (que se pronuncia dibbah o dibbáh), registrada en la concordancia Strong bajo el número H1681.
En Números 13:32 (RVR1960) se describe el mal informe diciendo:
"Y hablaron mal entre los hijos de Israel, de la tierra que habían reconocido, diciendo: La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores; y todo el pueblo que vimos en medio de ella son hombres de grande estatura."
Se valieron en dar un informe antagónico para sembrar temor y desacreditar la promesa divina en la cual, Dios de los ejércitos de Israel, garantizó que entregaría a los moradores de la tierra de Canaán en sus manos.
La rebelión contra la autoridad de Moisés que se encuentra en Números 16 por parte de Core, al igual que la murmuración de María y Aarón en Números 12, se valieron en difamar la integridad de Moisés con tal de ganar prominencia ante el pueblo sin importar el orden establecido por Dios.
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En los tiempos de Noé
Aunque Satanás el diablo, desacredito la justicia de Dios en el libro de Génesis por medio de una generación prediluviana perversa, violenta e idolatra. Vemos que en la segunda epístola de Pedro nombra a Noé como un pregonero de justicia.
2 Pedro 2:5 (RVR1960)
"Y si no perdonó al mundo antiguo, sino que guardó a Noé, pregonero de justicia, con otras siete personas, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos;"
La generación del diluvio no solo le pusieron el nombre de Dios a sus ídolos, sino que también violaron la Ley moral, actuaron con violencia y se burlaron del mensaje de advertencia de Noé y la construcción del arca del pacto, revelándose contra Dios.
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La difamación de la Ley en la actualidad
Difamar la Ley de Dios significa distorsionar el diseño divino para justificar la lascivia y llevar a muchos a la transgresión.
Como declara Isaías 5:20 (RVR1960)
"¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!"
Ante el aumento de la lascivia y el desprecio por la verdad divina, nuestro llamado es velar sobre nuestra vida y guardarnos de la tentación de dudar y murmurar contra el Señor por falta de conocimiento o motivados por la lascivia de los hombres y mujeres quienes ostentan cargos de autoridad.
Desacreditar el plan de Dios no siempre empieza de forma abierta; a menudo comienza de manera sutil en el corazón cuando permitimos que la duda o el temor, tal como les ocurrió a los diez espías en el desierto, nos lleven a cuestionar la providencia de Dios en todos los asuntos de los hombres.
Debemos recordar que las leyes de Dios no son una carga, sino un reflejo puro de Su santidad y una guía de amor para protegernos, dado que somos una raza autodestructiva que nos gusta lo que no nos conviene.
Por eso, para no ser arrastrados ni engañados por las nuevas tendencias que imponen los hombres por medio de las redes sociales que están diseñadas para establecer una rebelión en contra de la cruz del calvario.
Tenemos que entender el hecho de que, aun habiendo sido hechos nueva criaturas, nos inclinamos a vendernos al pecado y por tal razón tenemos que entender que lo que nos hace ser espirituales no son las obras que podemos exhibir delante de los hombres, sino nuestro entendimiento en la ciencia de Dios.
Sin embargo, a pesar de la difamación de Satanás en contra del evangelio eterno, se trata de un intento vano de atacar el carácter mismo del Creador, pero Su Palabra permanece para siempre.
En estos tiempos donde muchos intentan cambiar lo malo por bueno y violar lo sagrado motivados por la lascivia de sus corazones, nuestro deber es ponerle asunto a conocer a plenitud en que estamos creyendo a la luz de las Escrituras con el fin de permanecer firmes, manteniéndonos firmes en la fe, testificando aunque nos cueste la vida que solo en Cristo hay salvación y vida eterna.
Para la gloria de mi SEÑOR JESUCRISTO, gracia y paz.
Autoría:
María Izabel Mestre
Profetisa de Yom Teruah Ministries®
La Caverna del Profeta®
Pentecostales Reformados
Carolina, Puerto Rico
profetamariaimestre@gmail.com

lunes, 3 de agosto de 2026

29/julio/2026 Necesitamos el “hesed” de Dios./ Autoría: Maria Izabel Mestre






29/julio/2026


Necesitamos el “hesed” de Dios.

🔵 Publicado originalmente en mi grupo de Facebook: La Caverna del Profeta®

Les cuento que hoy me desperté con la mente llena de preocupaciones y me sentía un poco abrumada. Apenas pude orar por unos minutos, hablándole a mi SEÑOR JESUCRISTO y explicándole exactamente cómo me sentía —aunque a veces es difícil expresar con palabras exactas el peso de lo que uno lleva por dentro—. 

Después de prepararme para el día, me dirigí a la cocina a guardar unos trastes que había fregado la noche anterior, para así comenzar a preparar mi desayuno.

Luego de terminar todo, me animé a buscar mi Biblia y a orar mientras organizaba ese rincón tan especial para mí, le llamo la esquina de «tú a tú» con mi SEÑOR JESUCRISTO. 

Aprendí de cómo Moisés apartaba un lugar fuera del campamento para encontrarse con Dios —tal como leemos en Éxodo 33:7—, busqué ese espacio de intimidad para refugiarme en Su presencia y conversar con Él como un amigo.

Leamos:
Éxodo 33:7 (NTV)
Moisés tenía la costumbre de armar la carpa de reunión a cierta distancia del campamento y toda persona que quería hacer alguna petición al Señor iba a la carpa de reunión que estaba fuera del campamento.

Tomé mi Biblia de letras grandes... sí, de letras grandes, porque a mis 56 años de edad la vista ya se cansa de esforzarse con letras tan pequeñas. 

Mientras continuaba en comunión con mi SEÑOR, el Espíritu Santo me guió a leer el Salmo 50, y así lo hice. 

Casi terminando de leer el salmo escuché la voz de mi Salvador, JESÚS de Nazaret, reconociendo su voz audible que me decía: «Ven, abre tu libreta», guiándome directamente a mi libreta de anotaciones número 12, en la página 56.

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 Allí escribí lo siguiente:

4 de julio de 2026

Visión: 
Si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe (2 Corintios 12:2-3).

De repente, me encontraba en un lugar muy oscuro, sentada directamente en el piso. En ese espacio, como si se tratara de una película proyectada por partes, comencé a percibir a la lejanía voces de personas llorando; estaban sumidas en una profunda y pesada tristeza que parecía congelar el aire. No era solo llantos, era una angustia que oprimía el pecho, un desánimo tan espeso que nublaba cualquier destello de paz.

Pude ver, como en escenas fragmentadas, a personas discutiendo acaloradamente, escuchando voces invisibles que incitaban al odio y a la discordia. Vi matrimonios quebrantados peleando sin tregua, mientras sus hijos y familiares sufrían en medio de ese fuego cruzado, desamparados y con el corazón roto.

De pronto, en medio de aquella visión, vi el Muro de los Lamentos de Israel. Allí, ante aquella imponente estructura de piedra, se encontraba un pequeño grupo de judíos vestidos de negro; eran hombres acompañados por sus familias. En sus manos, cada uno sostenía un sidur —su libro de oraciones— junto con su talit (el mantón sagrado).

De repente, vi un acto que me conmovió el alma: cada hombre tomó de la mano a los suyos y, extendiendo el talit, comenzaron a cubrir a su familia bajo su sombra. Estaban intercediendo con un fervor inmenso; oraban con furor y un profundo clamor ante el muro. Algunos lloraban desconsoladamente, mientras otros se arrodillaban y se tiraban al piso, cubriendo sus rostros en una entrega total a Elohim.

Escuché claramente que oraban en hebreo, y en medio de ese clamor, hubo una palabra que se grabó en mi mente: Jesed (hesed). Al buscar qué significaba, entendí que se trataba de la misericordia más profunda, de esa gracia, amor leal y bondad inagotable con la que Dios sostiene a los suyos, incluso en los momentos más oscuros.

Luego vi cómo se seguían uniendo más y más judíos con sus esposas e hijos, sumándose a la intercesión. En el ambiente ya no solo eran susurros, se escuchaba una multitud entera pidiendo misericordia.

En medio de toda aquella oscuridad, vi a la distancia una luz tan brillante y tan hermosa, vestida de colores que no existen en este mundo ni alcanzan las palabras para describir. En ese instante, sentí cómo mi alma se regocijaba de alegría; era un gozo profundo, como si mi ser entero reconociera de inmediato aquella presencia majestuosa.

No hay lenguaje humano suficiente para abarcarlo, pero era la presencia viva del Creador, de Elohim, de mi SEÑOR. Allí, resplandeciendo en medio de las tinieblas más espesas, se manifestaba la gloria y la presencia inconfundible del Cordero.
Cuando comencé a plasmar todo esto en mis anotaciones, vino de pronto a mi memoria el relato del pecado de idolatría del becerro de oro. El Espíritu Santo me guió con precisión a dos pasajes bíblicos: 
Éxodo 34:6-7 y Miqueas 7:18-19.

Leamos:

Éxodo 34:6-7 (RVR1960)
Y pasando Jehová por delante de él, proclamó: ¡Jehová! ¡Jehová! fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad;7 que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado; que visita la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos, hasta la tercera y cuarta generación.

Miqueas 7:18-19 (RVR1960)
¿Qué Dios como tú, que perdona la maldad, y olvida el pecado del remanente de su heredad? No retuvo para siempre su enojo, porque se deleita en misericordia. 19 Él volverá a tener misericordia de nosotros; sepultará nuestras iniquidades, y echará en lo profundo del mar todos nuestros pecados.

Al meditar en ello, comprendí el porqué de esta conexión con la visión. Comprendí que la palabra Jesed que había resonado en medio del clamor, se relaciona con las palabras que Dios proclamó a Moisés, en el contexto posterior, después de que el pueblo le fallara de la peor manera, revelando el Dios de Israel su gracia y misericordia inagotable, en medio de la manifestación de su ira en contra de los malos.

Tomando como referencia la opinión de ciertos teólogos y profundizando en la Escritura desde una perspectiva reformada, pude comprender que el ser humano, actuando motivados por su propio consejo, caminan en tinieblas y división —tal como lo vi en la visión—. 

Pero la respuesta de Dios nunca es el abandono, sino Su pacto de amor leal. Esa luz brillante y majestuosa del Cordero que disipó la oscuridad es la gracia soberana de Cristo que interviene, perdonando nuestros pecados y arrojándolos a lo profundo del mar, recordándonos que Su misericordia es la única que puede rescatar al hombre perdido.

Cristo es la encarnación viva de ese Jesed, de ese amor leal del Padre del que hablan las Escrituras. 

Efesios 2:4-5 (RVR1960)
Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),
Así como vi a aquellas familias cubiertas bajo el talit pidiendo misericordia, entendí que hoy, a través de Jesucristo, se nos invita a acercarnos confiadamente al trono de la gracia, tal como nos anima 

Hebreos 4:16:
«Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro». 

No hay rincón tan oscuro, ni corazón tan quebrantado que no pueda ser alcanzado por Su rescate. Aquella luz brillante que disipó las tinieblas que vi en la visión es la prueba viva de que nuestro Salvador, Jesús de Nazaret, es la única esperanza que sostiene, perdona y transforma a los hombres y mujeres según su propósito eterno.

Gracia y paz.

Autoría:
María Izabel Mestre
Profetisa de Yom Teruah Ministries®
La Caverna del Profeta®
Pentecostales Reformados 
Carolina, Puerto Rico
profetamariaimestre@gmail.com

5/julio/2026 Los ojos de Dios están viendo las obras malas de los hombres (Visión profética mediante sueño por la profetisa María Izabel Mestre) Escritura colaborativa: Juan Calo






➡🔵 Comparto con ustedes una visión profética mediante sueño que recibí, plasmada en texto junto a mi esposo Juan Calo, en un trabajo colaborativo.

#301
5/julio/2026

Los ojos de Dios están viendo las obras malas de los hombres
(Visión profética mediante un sueño por la profetisa María Izabel Mestre)

* Blog del ministerio: Yom Teruah Ministries


2 Crónicas 16:9 (RVR1960)
"Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti."

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 Visión profética mediante un sueño por la profetisa María Izabel Mestre:

Visión: 23 de junio de 2026

Mientras dormía, tuve una visión en la cual el Espíritu Santo me reveló el universo. Este se desplegaba en todo su esplendor, como un tapiz de estrellas parpadeantes y galaxias en movimiento. Sin embargo, la majestuosidad del cosmo quedó en segundo plano cuando levanté la mirada y pude ver unos ojos enormes que lo abarcaban todo. Intento hacer memoria, pero no puedo describirlos, al encontrarme en ese momento sumergida en Su presencia; mi alma se regocijaba en un silencio majestuoso, reconociendo que me encontraba ante la presencia del Cordero de Dios.

Ese silencio majestuoso fue interrumpido por voces angelicales que decían a gran voz de manera repetida: «¡Gloria, gloria, gloria al Santo de Israel! ¡Gloria, gloria, gloria al Cordero de Dios!».
Luego vi cómo esos ojos, los cuales eran enormes y reflejaban la gloria de Dios, se inclinaron observando a los moradores de la tierra. En ese momento cesaron los cánticos angelicales y me desperté con la sensación de la manifestación de la ira de Dios en contra de los moradores de la tierra, sintiendo que no era un asunto mío ni de la iglesia que se mantiene fiel en la doctrina de Cristo.

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 Para efectos del artículo, escrito por el apóstol Juan Calo, vamos a definir tres conceptos diferentes sobre la palabra celo:
El celo de Dios:

Consideramos como el celo de Dios al hecho de que nuestro Padre celestial se encuentra centrado en su propia gloria y la defiende.

Por tal razón, Dios establece ángeles protectores llamados querubines, los cuales son seres vivientes que se encargan de custodiar la gloria de Dios, estableciendo un límite entre las realidades celestiales y lo mundano:

Génesis 3:24 (RVR1960)
"Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida."

Tenemos que entender el hecho de que, en las monarquías absolutas por derecho divino donde el monarca gobernaba sin límite de poder, estos eran cargados por miembros de confianza de la monarquía en tronos portátiles.

Aun en el papado católico romano se utilizaba lo que se conoce como la silla gestatoria, la cual fue utilizada de forma notable por el papa Juan Pablo I y era cargada por ciertos laicos, haciendo sombra del reino de Dios.

El profeta Ezequiel describe a los querubines como vehículos con ruedas interconectadas que sirven para trasladar el trono de Dios a donde el Espíritu los dirigiera. Dios enseña con estas ilustraciones, a un pueblo que nunca ha entendido el ámbito espiritual, el hecho de que El Elohim se encuentra atento a todo lo que acontece en la vida de los que moran en la tierra.

Por tal razón, no existen pecados más abominables para Dios que el pecado de idolatría y la blasfemia, por el hecho de que se trata de pecados que se cometen en contra de Dios mismo. Solo Dios es digno de ser alabado de la manera que El Elohim ha establecido: en espíritu y en verdad; de manera que el Dios de Israel no comparte su gloria con nadie.

Isaías 42:8 (RVR1960)
"Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas."

Mientras Adán y Eva estuvieron en el huerto, fueron dotados por Dios con una voluntad propia para sojuzgar la tierra dentro de los parámetros divinos, estableciendo que el atributo del conocimiento del bien y del mal le pertenece exclusivamente a Dios.

El celo del hombre natural nace de su naturaleza caída, la cual se rebela en contra de Dios. El hombre está convencido de que tiene libre albedrío como para decidir qué es bueno y qué es malo por sí mismo; de manera que el celo del hombre natural procede del egocentrismo que le impide glorificar a Dios.

Por lo tanto, la doctrina del libre albedrío del hombre se trata de un engaño de Satanás, el cual establece que el conocimiento que tiene el ser humano del bien y del mal le da el derecho de tomar decisiones como le dé la gana, sin enfrentar consecuencias.

Aun en el ámbito religioso cristiano —ya sea católico o evangélico, e incluso en sectas pseudocristianas—, muchos ministros defienden con capa y espada el supuesto libre albedrío. Según ellos, el hombre cuenta con la facultad de decidir entregar voluntariamente su vida a Cristo, cuando la Escritura claramente nos dice que el hombre es esclavo del pecado.

Si el hombre tuviera la potestad nata de rendir su vida voluntariamente a Cristo, ¿qué necesidad tenía Cristo de pagar con sangre real el precio por nuestro rescate?

Tenemos que entender el hecho de que la mente del hombre caído no lo conduce a confiar en Dios. De manera que la mente del hombre natural no puede glorificar a Dios, sino que busca mantener vivo el ego, defendiéndose sin importar lo que tenga que utilizar.

De esta forma, podemos entender el porqué vemos día a día cómo las personas actúan de forma deshonesta, buscando sacar ventaja en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Esto ocurre ya sea en la religión, la política, el mundo de los negocios, el gobierno, la farándula, los deportes, en las relaciones interpersonales e incluso en la misma familia; ignorando que Dios todo lo ve y que, al final de los tiempos, todos tendremos que comparecer ante el tribunal del Cordero.

Ezequiel 8:12 (RVR1960)
"Y me dijo: Hijo de hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas de imágenes? Porque dicen ellos: No nos ve Jehová; Jehová ha abandonado la tierra."

Tenemos que entender el hecho de que si los enemigos de Dios —me refiero a la descendencia de la serpiente antigua— ya han sido juzgados en el decreto del Edén según Génesis 3:15, a Dios solo le importa lo que se encuentra aconteciendo en la iglesia.
No cabe duda de que el sistema religioso evangélico de los Estados Unidos se encuentra cumpliendo con la gran apostasía.

Esto se evidencia cuando se empeñaron en promover la candidatura de un falso profeta para que ocupara la silla de la Oficina Oval en la Casa Blanca, motivados por un celo demoníaco e ideológico. Este celo ha instituido una idolatría hacia tal falso profeta con tal de imponer una agenda basada en el odio en contra de la mujer, lo que se conoce como la misoginia (que se trata de una venganza de parte de Satanás en contra de la mujer, la cual fue bendecida en el decreto del Edén).

Asimismo, dicha agenda es racista, la cual busca imponer la supremacía blanca según la tradición de los conservadores anglosajones, y promueve la más grande transmisión de capital desde la clase media hacia los multimillonarios, sacrificando en la práctica del baalismo a los grupos más vulnerables.

Todo esto ocurre ignorando que Dios se encuentra viendo que el actual gobierno de los Estados Unidos —que se autoproclama como un país que fue fundado bajo los principios morales establecidos por Dios— se encuentra esparciendo una ideología fascista por el resto del mundo, lo cual ha provocado la manifestación de la ira de Dios en contra de un pueblo idólatra.

Mateo 15:8-9 (RVR1960)
"Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres."

El verdadero celo del cristiano por la gloria de Dios:

Sin embargo, cuando somos llamados a salvación, venimos a ser regenerados por el don de la fe, el cual nos da acceso para disfrutar de los medios de la gracia de Dios; es entonces cuando verdaderamente las circunstancias cambian.

El ego del hombre natural, el cual opera como un antivirus que se protege a sí mismo de todo lo que considera una amenaza, viene a ser crucificado por el conocimiento de la ley de Dios. Esta ley nos hace conscientes de nuestra culpabilidad e incapacidad de justificarnos a nosotros mismos ante un Dios que exige una obediencia perfecta.

De forma tal que, luego de que el ego ha sido crucificado, nace la nueva criatura que es hechura de Dios. Desde entonces, su única prioridad es glorificar a Jesucristo. Aunque buscar glorificar a Jesucristo —quien es digno de toda gloria y toda honra— conlleve renunciar a la autocomplacencia, la cual es parte de nuestra naturaleza caída.

Por causa de la autocomplacencia del hombre —de ese sentimiento compulsivo que nos lleva a buscar lo que más nos conviene según nuestra concupiscencia, la cual actúa como un anzuelo—, aun siendo creyentes podemos llegar a actuar locamente. Ya sea motivados por la concupiscencia personal o por la presión de grupo, es ahí cuando nos buscamos problemas con Dios.

El «actuar locamente» en la Biblia se relaciona con la ilusión del hombre de tener libre albedrío como para tomar decisiones motivadas por la soberbia, sin tomar en cuenta el consejo de Dios.

1 Samuel 13:13 (RVR1960)
"Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre."

También tenemos el caso del rey Asa, quien en vez de confiar en el Dios de sus padres —el cual libraría la batalla en contra de sus enemigos—, actuó locamente haciendo una alianza profana con Siria, lo cual le trajo graves consecuencias (ver 2 Crónicas 16).

No podemos ignorar que la alianza profana que hizo la mafia del movimiento evangélico carismático en los Estados Unidos, con la propaganda de la cadena cristiana TBN y sus falsos profetas desde la década del 2000 para impulsar la candidatura de un timador que juró devolverle el poder a los anglosajones evangélicos, es la responsable del dolor de parto que está experimentando el mundo.

Esa es la locura de los del mundo y de los falsos evangélicos tibios, quienes pretenden creer que Dios tiene como plan divino el conservar este mundo de pecado haciendo alianzas profanas con la política mundana, motivados por sus corazones no regenerados por el poder del Espíritu Santo:

Eclesiastés 10:13 (NTV)
"Los necios basan sus pensamientos en suposiciones insensatas, por lo tanto, llegan a conclusiones locas y malvadas;"

Sin embargo, nosotros, los verdaderos evangélicos y
pentecostales, actuamos locamente por amor a Jesucristo:

2 Corintios 5:13 (NTV)
"Si parecemos estar locos es para darle gloria a Dios, y si estamos en nuestro sano juicio, es para beneficio de ustedes."

Recordemos que el hombre natural no puede percibir las cosas que son del Espíritu de Dios por sus sentidos naturales; de manera que perciben la gestión evangelística como algo irracional, como una locura en la cual los cristianos pierden el tiempo.

Para los prosélitos del sistema evangélico pentecostal y carismático en Puerto Rico, el que nosotros como ministerio seamos diligentes en estudiar sistemáticamente la Biblia —buscando extraer la pulpa de cada texto bíblico con el fin de derribar el legalismo basado en tradiciones, paradigmas y sincretismos de pactos que acostumbran a imponer los ministros asalariados— nos hace ser considerados como los falsos profetas que se la pasan hablando mal de la iglesia.

Preferimos vivir excomulgados del sistema iglesiero, experimentando una muerte social por el hecho de manifestar una locura por causa de expresar un celo por la gloria de Jesucristo (quien ocupa el trono de Dios como Dios mismo), antes que perderme en el infierno por estar manifestando un celo denominacional. Ese celo denominacional se trata de un símbolo de idolatría basado en el «ídolo de los celos» que provoca a celos al Dios Altísimo, según Ezequiel 8:13, el cual no le permite a los prosélitos del sistema iglesiero desarrollar un pensamiento crítico para poder discernir entre lo que verdaderamente es lo espiritual de Dios y lo que es profano.

Para terminar… los ojos de Dios siguen contemplando toda la tierra. Él no ignora las alianzas profanas, la idolatría política, ni el celo denominacional que hoy corrompe a gran parte del sistema religioso. Ante un mundo que camina ciegamente bajo la ilusión de su propio libre albedrío, la verdadera iglesia es llamada a salir del sistema, a derribar el legalismo mediante el estudio fiel de las Escrituras y a abrazar la bendita "locura" de la cruz.

No vivamos para agradar a las estructuras de los hombres ni para proteger nuestro propio ego; vivamos con el único y absoluto propósito de defender el celo por la gloria de Jesucristo, reconociendo que solo ante Su tribunal tendremos que rendir cuentas.

Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com

Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)

"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"

domingo, 26 de julio de 2026

Visión Profética: 21 de agosto de 2018 🖋️Cuando Dios nos recuerda sus advertencias en el tiempo correcto




Hoy: 26 de julio de 2026

Visión Profética: 21 de agosto de 2018


🖋️Cuando Dios nos recuerda sus advertencias en el tiempo correcto

Esta mañana, mientras estaba en mi tiempo devocional estudiando la Biblia, el Espíritu Santo comenzó a inquietar mi corazón. 

Sentí una fuerte guía de ir a buscar mis recuerdos en Facebook, y allí me encontré con algo que compartí exactamente el 21 de agosto de 2018, anotado en mi libreta #9.


Escribí lo siguiente:

🚩 Me encontraba cenando con una hermana en la fe y mi esposo Juan Calo. Dios en su infinita misericordia me mostró una visión: 

«Vi a un hombre de edad avanzada conversando con un grupo de personas. Estas personas, cada uno de ellos, tenían una Biblia en la mano. El hombre de edad avanzada les hablaba de una manera convincente con una cartulina en la mano. Esta cartulina tenía el dibujo de una mano cerrada en forma de un puño. El grupo de personas comenzaron a soltar sus Biblias, dándole la espalda a Dios y comenzaron a caminar con el hombre de edad avanzada formando un "movimiento político"».


🖋️Hoy el Señor trae de vuelta este recuerdo a mi memoria para recordarnos cuán relevante sigue siendo este mensaje. Vivimos en tiempos donde fácilmente las ideologías políticas, las corrientes humanas y los discursos convincentes intentan desplazar nuestra fe en Cristo JESÚS y el fundamento del evangelio eterno.


La Palabra de Dios nos advierte claramente sobre esto:

«Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.» — Colosenses 2:8


El contraste entre la Biblia en la mano y el puño cerrado es una advertencia directa: no podemos cambiar la Verdad del Evangelio por causas terrenales o agendas humanas. 


El apóstol Pablo también nos insta a mantener la mirada atenta:

«Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo picazón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.» — 2 Timoteo 4:3-4


Hermanos, hoy más que nunca debemos examinar todo a la luz de la Escritura y no permitir que nada ni nadie tome el lugar de Dios en nuestras vidas. 


Sigamos orando por discernimiento, manteniéndonos firmes en la sana doctrina y sujetando nuestro corazón a la Palabra.


Les pido que continúen orando por lo que Dios me mostró aquel día y por el discernimiento del pueblo de Dios en estos tiempos postreros en los cuales anhelamos la manifestación gloriosa en las nubes de nuestro SEÑOR JESUCRISTO.


🔵Compartido en el año 2018 en el grupo del ministerio en Facebook: Yom Teruah Ministries

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Gracia y paz.

Autoría:


María Izabel Mestre

Profetisa de Yom Teruah Ministries®

La Caverna del Profeta®

Pentecostales Reformados 

Carolina, Puerto Rico

profetamariaimestre@gmail.com

jueves, 23 de julio de 2026

22 de julio de 2026 🖋️ La Palabra de Dios frente al Aumento del Odio en las Naciones


22 de julio de 2026
🖋️
La Palabra de Dios frente al Aumento del Odio en las Naciones

* Compartido en mi pagina de grupo en Facebook: La Caverna del Profeta

Mientras terminaba mi desayuno en horas de la madrugada, el día 5 de julio de 2026, palabra de mi SEÑOR JESUCRISTO vino a mí audiblemente llamándome por mi nombre: «María».
Reconociendo la voz de mi SEÑOR, le contesté: «Heme aquí». Inmediatamente, en obediencia, tomé mi bolígrafo y mi libreta número 12 e incliné mi rostro esperando escuchar su voz. Me dijo: «He aquí que aumentará el odio en muchos países y en las naciones, en especial en el centro de Europa».
Comencé a anotar en mi libreta sus palabras y a orar pidiendo que me guiara y que guardara mi corazón.
Por décadas he observado cómo el odio toma distintas formas y avanza en la sociedad, y al mirarlo a la luz de las Escrituras, comprendo que no es más que el síntoma de un problema mucho más profundo: un corazón alejado de su Creador.
El profeta Jeremías nos recuerda la condición del ser humano:
«Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?» (Jeremías 17:9)
Cuando el ser humano le da la espalda a Dios y busca gobernarse a sí mismo, el resultado inevitable es la división. La soberbia y el orgullo ocupan el lugar del amor, y el prójimo —creado también a la imagen de Dios— deja de ser visto con dignidad para convertirse en un rival.
El apóstol Santiago lo explicó claramente:
«¿De dónde vienen las guerras y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones, las cuales combaten en vuestros miembros? Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís.» (Santiago 4:1-2)
El aumento del odio en las naciones es la cosecha natural de un mundo que intenta caminar sin Dios. El odio ciega la razón, endurece la sensibilidad y destruye la empatía. Una persona o una nación dominada por el rechazo hacia los demás termina consumiéndose a sí misma. Sin la gracia transformadora de Dios, el ser humano queda atrapado en una espiral de hostilidad de la cual no puede salir por sus propios medios.
Jesús nos dejó una enseñanza clara y contracultural:
«Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen.» (Mateo 5:44)
Mientras oraba y sentía esa pesadez por lo que ocurre en la tierra, el Espíritu Santo me guió con claridad a estos textos bíblicos, recordándome que cuando percibimos la realidad del mundo, nuestra primera reacción no debe ser la queja, sino doblar rodillas.
Como pueblo de Dios, se nos ha dado una encomienda sagrada:
«Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación.» (2 Corintios 5:18)
Clamar por misericordia es reconocer que solo la luz del Evangelio Eterno puede derribar los muros de hostilidad.
En tiempos donde el odio parece multiplicarse —algo que por décadas he observado manifestarse de distintas maneras—, comprendo que la respuesta jamás será la indiferencia. El llamado para nosotros hoy es permanecer buscando el rostro de Dios en su Palabra y perseverando en la oración.
Pidamos a Dios que nos conceda un corazón sensible, capaz de dolerse por el estado de las naciones, oremos con fe para que Su misericordia alcance a los pueblos, trayendo convicción, arrepentimiento y verdadera paz en Cristo JESÚS.
Gracia y paz.
Autoría:
María Izabel Mestre
Profetisa de Yom Teruah Ministries®
La Caverna del Profeta®
Pentecostales Reformados
Carolina, Puerto Rico
profetamariaimestre@gmail.com