2 Crónicas 16:9 (RVR1960)
"Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él. Locamente has hecho en esto; porque de aquí en adelante habrá más guerra contra ti."

Visión profética mediante un sueño por la profetisa María Izabel Mestre:
Visión: 23 de junio de 2026
Mientras dormía, tuve una visión en la cual el Espíritu Santo me reveló el universo. Este se desplegaba en todo su esplendor, como un tapiz de estrellas parpadeantes y galaxias en movimiento. Sin embargo, la majestuosidad del cosmo quedó en segundo plano cuando levanté la mirada y pude ver unos ojos enormes que lo abarcaban todo. Intento hacer memoria, pero no puedo describirlos, al encontrarme en ese momento sumergida en Su presencia; mi alma se regocijaba en un silencio majestuoso, reconociendo que me encontraba ante la presencia del Cordero de Dios.
Ese silencio majestuoso fue interrumpido por voces angelicales que decían a gran voz de manera repetida: «¡Gloria, gloria, gloria al Santo de Israel! ¡Gloria, gloria, gloria al Cordero de Dios!».
Luego vi cómo esos ojos, los cuales eran enormes y reflejaban la gloria de Dios, se inclinaron observando a los moradores de la tierra. En ese momento cesaron los cánticos angelicales y me desperté con la sensación de la manifestación de la ira de Dios en contra de los moradores de la tierra, sintiendo que no era un asunto mío ni de la iglesia que se mantiene fiel en la doctrina de Cristo.

Para efectos del artículo, escrito por el apóstol Juan Calo, vamos a definir tres conceptos diferentes sobre la palabra celo:
El celo de Dios:
Consideramos como el celo de Dios al hecho de que nuestro Padre celestial se encuentra centrado en su propia gloria y la defiende.
Por tal razón, Dios establece ángeles protectores llamados querubines, los cuales son seres vivientes que se encargan de custodiar la gloria de Dios, estableciendo un límite entre las realidades celestiales y lo mundano:
Génesis 3:24 (RVR1960)
"Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida."
Tenemos que entender el hecho de que, en las monarquías absolutas por derecho divino donde el monarca gobernaba sin límite de poder, estos eran cargados por miembros de confianza de la monarquía en tronos portátiles.
Aun en el papado católico romano se utilizaba lo que se conoce como la silla gestatoria, la cual fue utilizada de forma notable por el papa Juan Pablo I y era cargada por ciertos laicos, haciendo sombra del reino de Dios.
El profeta Ezequiel describe a los querubines como vehículos con ruedas interconectadas que sirven para trasladar el trono de Dios a donde el Espíritu los dirigiera. Dios enseña con estas ilustraciones, a un pueblo que nunca ha entendido el ámbito espiritual, el hecho de que El Elohim se encuentra atento a todo lo que acontece en la vida de los que moran en la tierra.
Por tal razón, no existen pecados más abominables para Dios que el pecado de idolatría y la blasfemia, por el hecho de que se trata de pecados que se cometen en contra de Dios mismo. Solo Dios es digno de ser alabado de la manera que El Elohim ha establecido: en espíritu y en verdad; de manera que el Dios de Israel no comparte su gloria con nadie.
Isaías 42:8 (RVR1960)
"Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas."
Mientras Adán y Eva estuvieron en el huerto, fueron dotados por Dios con una voluntad propia para sojuzgar la tierra dentro de los parámetros divinos, estableciendo que el atributo del conocimiento del bien y del mal le pertenece exclusivamente a Dios.
El celo del hombre natural nace de su naturaleza caída, la cual se rebela en contra de Dios. El hombre está convencido de que tiene libre albedrío como para decidir qué es bueno y qué es malo por sí mismo; de manera que el celo del hombre natural procede del egocentrismo que le impide glorificar a Dios.
Por lo tanto, la doctrina del libre albedrío del hombre se trata de un engaño de Satanás, el cual establece que el conocimiento que tiene el ser humano del bien y del mal le da el derecho de tomar decisiones como le dé la gana, sin enfrentar consecuencias.
Aun en el ámbito religioso cristiano —ya sea católico o evangélico, e incluso en sectas pseudocristianas—, muchos ministros defienden con capa y espada el supuesto libre albedrío. Según ellos, el hombre cuenta con la facultad de decidir entregar voluntariamente su vida a Cristo, cuando la Escritura claramente nos dice que el hombre es esclavo del pecado.
Si el hombre tuviera la potestad nata de rendir su vida voluntariamente a Cristo, ¿qué necesidad tenía Cristo de pagar con sangre real el precio por nuestro rescate?
Tenemos que entender el hecho de que la mente del hombre caído no lo conduce a confiar en Dios. De manera que la mente del hombre natural no puede glorificar a Dios, sino que busca mantener vivo el ego, defendiéndose sin importar lo que tenga que utilizar.
De esta forma, podemos entender el porqué vemos día a día cómo las personas actúan de forma deshonesta, buscando sacar ventaja en todos los ámbitos de la vida cotidiana. Esto ocurre ya sea en la religión, la política, el mundo de los negocios, el gobierno, la farándula, los deportes, en las relaciones interpersonales e incluso en la misma familia; ignorando que Dios todo lo ve y que, al final de los tiempos, todos tendremos que comparecer ante el tribunal del Cordero.
Ezequiel 8:12 (RVR1960)
"Y me dijo: Hijo de hombre, ¿has visto las cosas que los ancianos de la casa de Israel hacen en tinieblas, cada uno en sus cámaras pintadas de imágenes? Porque dicen ellos: No nos ve Jehová; Jehová ha abandonado la tierra."
Tenemos que entender el hecho de que si los enemigos de Dios —me refiero a la descendencia de la serpiente antigua— ya han sido juzgados en el decreto del Edén según Génesis 3:15, a Dios solo le importa lo que se encuentra aconteciendo en la iglesia.
No cabe duda de que el sistema religioso evangélico de los Estados Unidos se encuentra cumpliendo con la gran apostasía.
Esto se evidencia cuando se empeñaron en promover la candidatura de un falso profeta para que ocupara la silla de la Oficina Oval en la Casa Blanca, motivados por un celo demoníaco e ideológico. Este celo ha instituido una idolatría hacia tal falso profeta con tal de imponer una agenda basada en el odio en contra de la mujer, lo que se conoce como la misoginia (que se trata de una venganza de parte de Satanás en contra de la mujer, la cual fue bendecida en el decreto del Edén).
Asimismo, dicha agenda es racista, la cual busca imponer la supremacía blanca según la tradición de los conservadores anglosajones, y promueve la más grande transmisión de capital desde la clase media hacia los multimillonarios, sacrificando en la práctica del baalismo a los grupos más vulnerables.
Todo esto ocurre ignorando que Dios se encuentra viendo que el actual gobierno de los Estados Unidos —que se autoproclama como un país que fue fundado bajo los principios morales establecidos por Dios— se encuentra esparciendo una ideología fascista por el resto del mundo, lo cual ha provocado la manifestación de la ira de Dios en contra de un pueblo idólatra.
Mateo 15:8-9 (RVR1960)
"Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres."
El verdadero celo del cristiano por la gloria de Dios:
Sin embargo, cuando somos llamados a salvación, venimos a ser regenerados por el don de la fe, el cual nos da acceso para disfrutar de los medios de la gracia de Dios; es entonces cuando verdaderamente las circunstancias cambian.
El ego del hombre natural, el cual opera como un antivirus que se protege a sí mismo de todo lo que considera una amenaza, viene a ser crucificado por el conocimiento de la ley de Dios. Esta ley nos hace conscientes de nuestra culpabilidad e incapacidad de justificarnos a nosotros mismos ante un Dios que exige una obediencia perfecta.
De forma tal que, luego de que el ego ha sido crucificado, nace la nueva criatura que es hechura de Dios. Desde entonces, su única prioridad es glorificar a Jesucristo. Aunque buscar glorificar a Jesucristo —quien es digno de toda gloria y toda honra— conlleve renunciar a la autocomplacencia, la cual es parte de nuestra naturaleza caída.
Por causa de la autocomplacencia del hombre —de ese sentimiento compulsivo que nos lleva a buscar lo que más nos conviene según nuestra concupiscencia, la cual actúa como un anzuelo—, aun siendo creyentes podemos llegar a actuar locamente. Ya sea motivados por la concupiscencia personal o por la presión de grupo, es ahí cuando nos buscamos problemas con Dios.
El «actuar locamente» en la Biblia se relaciona con la ilusión del hombre de tener libre albedrío como para tomar decisiones motivadas por la soberbia, sin tomar en cuenta el consejo de Dios.
1 Samuel 13:13 (RVR1960)
"Entonces Samuel dijo a Saúl: Locamente has hecho; no guardaste el mandamiento de Jehová tu Dios que él te había ordenado; pues ahora Jehová hubiera confirmado tu reino sobre Israel para siempre."
También tenemos el caso del rey Asa, quien en vez de confiar en el Dios de sus padres —el cual libraría la batalla en contra de sus enemigos—, actuó locamente haciendo una alianza profana con Siria, lo cual le trajo graves consecuencias (ver 2 Crónicas 16).
No podemos ignorar que la alianza profana que hizo la mafia del movimiento evangélico carismático en los Estados Unidos, con la propaganda de la cadena cristiana TBN y sus falsos profetas desde la década del 2000 para impulsar la candidatura de un timador que juró devolverle el poder a los anglosajones evangélicos, es la responsable del dolor de parto que está experimentando el mundo.
Esa es la locura de los del mundo y de los falsos evangélicos tibios, quienes pretenden creer que Dios tiene como plan divino el conservar este mundo de pecado haciendo alianzas profanas con la política mundana, motivados por sus corazones no regenerados por el poder del Espíritu Santo:
Eclesiastés 10:13 (NTV)
"Los necios basan sus pensamientos en suposiciones insensatas, por lo tanto, llegan a conclusiones locas y malvadas;"
Sin embargo, nosotros, los verdaderos evangélicos y
pentecostales, actuamos locamente por amor a Jesucristo:
2 Corintios 5:13 (NTV)
"Si parecemos estar locos es para darle gloria a Dios, y si estamos en nuestro sano juicio, es para beneficio de ustedes."
Recordemos que el hombre natural no puede percibir las cosas que son del Espíritu de Dios por sus sentidos naturales; de manera que perciben la gestión evangelística como algo irracional, como una locura en la cual los cristianos pierden el tiempo.
Para los prosélitos del sistema evangélico pentecostal y carismático en Puerto Rico, el que nosotros como ministerio seamos diligentes en estudiar sistemáticamente la Biblia —buscando extraer la pulpa de cada texto bíblico con el fin de derribar el legalismo basado en tradiciones, paradigmas y sincretismos de pactos que acostumbran a imponer los ministros asalariados— nos hace ser considerados como los falsos profetas que se la pasan hablando mal de la iglesia.
Preferimos vivir excomulgados del sistema iglesiero, experimentando una muerte social por el hecho de manifestar una locura por causa de expresar un celo por la gloria de Jesucristo (quien ocupa el trono de Dios como Dios mismo), antes que perderme en el infierno por estar manifestando un celo denominacional. Ese celo denominacional se trata de un símbolo de idolatría basado en el «ídolo de los celos» que provoca a celos al Dios Altísimo, según Ezequiel 8:13, el cual no le permite a los prosélitos del sistema iglesiero desarrollar un pensamiento crítico para poder discernir entre lo que verdaderamente es lo espiritual de Dios y lo que es profano.
Para terminar… los ojos de Dios siguen contemplando toda la tierra. Él no ignora las alianzas profanas, la idolatría política, ni el celo denominacional que hoy corrompe a gran parte del sistema religioso. Ante un mundo que camina ciegamente bajo la ilusión de su propio libre albedrío, la verdadera iglesia es llamada a salir del sistema, a derribar el legalismo mediante el estudio fiel de las Escrituras y a abrazar la bendita "locura" de la cruz.
No vivamos para agradar a las estructuras de los hombres ni para proteger nuestro propio ego; vivamos con el único y absoluto propósito de defender el celo por la gloria de Jesucristo, reconociendo que solo ante Su tribunal tendremos que rendir cuentas.
Autoría:
Apóstol Juan Calo
Yom Teruah Ministries®
Carolina, Puerto Rico
yomteruahministries@gmail.com
Ministerio De Educación Cristiana Y Apologética, (sin fines de lucro)
"Levantando el testimonio de JESUCRISTO"